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Prevén suba de 6.5% en costos médicos y seguros

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Prevén suba de 6.5% en costos médicos y seguros
CRÉDITO: THINKSTOCK

En su análisis anual del mercado de salud, el Instituto de Investigaciones de Salud de la compañía consultora Pricewaterhouse Cooper estima que los costos médicos tendrán un alza de 6.5% para 2016, un poco menores que el 6.8% proyectado para 2015. Mientras que la tasa neta de aumento de costos para 2016, luego de estimar los aumentos en los deducibles y el achicamiento de las redes de proveedores, será de 4.5%.

“El crecimiento del gasto en la economía de la salud, de $2.9 billones, en Estados Unidos se espera que se desacelere en 2016 comparado con 2015, pero todavía sobrepasará la inflación económica general”, comienza diciendo el estudio "Medical Cost Trend: Behind the Numbers 2015", que llevó a cabo sus investigaciones entre febrero y abril de 2015, analizó 17 planes de salud oficiales de compañías que cubren en conjunto más de 100 millones de personas y entrevistó a sus ejecutivos y otros expertos en seguros de salud.

Se espera que la tasa de crecimiento de los costos se vea afectada de dos maneras por varios factores. Un efecto es el de la ‘deflación’ (que hace que bajen los costos) y el otro es la ‘inflación’ (que provocan un aumento en los precios).

Entre los factores que reducirán los costos están:

  • La inminencia del llamado ‘cadillac tax’ que hará que los costos se trasladen de los empleadores a los empleados. Este impuesto está previsto que comience a aplicarse en 2018, pero ya está influyendo cómo los empleadores diseñan sus beneficios para los empleados. Es decir, que para evitar pagar 40% de impuestos por las primas de los planes de salud por encima de $10,200 por cada individuo y de $27,500 por la cobertura del empleado y su esposa, los empleadores están subiendo el monto que el o los empleados deben pagar por su parte en la cobertura de salud, para así reducir los gastos de la empresa. De hecho, los empleadores que ofrecen planes con deducibles altos aumentaron 300% desde 2009.
  • Atención virtual de la salud: los hospitales y las aseguradoras están adoptando cada vez más la telemedicina. El que un médico primario pueda atender a distancia a un paciente mediante una cámara y varios aparatos que le envían la información de los signos vitales de ese paciente, está abaratando los costos de la atención de la salud.
  • Nuevos consultores de salud: expertos en el mercado de seguros de salud están aconsejando a empleadores y empleados para que puedan tomar las mejores decisiones a la hora de buscar un tratamiento médico. También están asesorando sobre los incentivos para mantenerse saludable y utilizar más la medicina preventiva.

Por otro lado, dos factores hacen que los precios aumenten y crezca el gasto (inflación):

  • Drogas especializadas: el costo de desarrollo y aprobación de medicamentos cada vez más especializados genera todo un desafío para encontrar nuevas maneras de identificar, manejar y pagar por esos tratamientos.
  • Ciber-seguridad: tanto los empleadores como las compañías de seguro y los proveedores de salud deben adquirir nuevas tecnologías y fortificar sus sistemas para evitar el robo de datos e identidad de los asegurados

Cómo nos afecta esto

El primer efecto en los asegurados-empleados es que visitan menos al médico o evitan tratamientos costosos. “Cuando los consumidores tienen que pagar más por el cuidado de su salud, piensan dos veces sobre qué proveedor elegir o si es realmente necesario otro set de análisis”, dice el estudio del HRI (Health Research Institute, por sus siglas y nombre en inglés).

  • 28% de los consumidores evita ir al médico.
  • 16% pospone o cancela tratamientos o procedimientos

Este comportamiento puede inhibir atención médica valiosa incluyendo un diagnóstico temprano o el manejo adecuado de enfermedades crónicas. “Lo cual resulta aún más costoso para todos”, confirman los expertos de PricewaterhouseCooper.

  • 28% de los consumidores pregunta por medicinas genéricas, mientras que 24% o bien deja de tomar o toma menos dosis que las recetadas por el médico.

También los hospitales están ofreciendo cada vez más atención ambulatoria y derivando a los pacientes hacia médicos primarios y clínicas más pequeñas para bajar sus costos.

  • 20% de los consumidores encuestados por HRI evita ver a un especialista como un ginecólogo, dermatólogo o un cirujano ortopeda.

  • 18% deja de ir al médico para ‘follow ups’ (control o seguimiento) o sesiones de terapia.

Por otro lado, si bien los empleadores no han visto un gran impacto en los gastos por la aplicación de la Ley de Cuidados de Salud (solo 4% de los empleadores entrevistados por el HRI declaró un impacto significativo de $2,000 de multa), sí se quejan de los reportes que deben presentar y ya están trasladando costos a los empleadores para mitigar los costos temidos por el llamado ‘impuesto cadillac’. 

Estos aumentos trasladados a los empleados se traducen en deducibles más altos (el monto que el asegurado debe pagar antes de que el seguro comience a cubrir su parte en el cuidado de la salud), copagos (el monto de dinero que hay que pagar cada vez que se visita al médico o se recibe un servicio) y coseguros (el porcentaje que le toca pagar al empleado del total de una factura médica).

Por su parte, las aseguradoras comenzarán a ofrecer a los proveedores más contratos basados en el riesgo (contratos que pagan por la calidad y las mediciones de desempeño del proveedor de salud) y las compañías seguirán viendo modos de compartir costos con sus empleados para mitigar la presión.

Recomendaciones del HRI

PricewaterhouseCooper es una compañía consultora que ofrece a las grandes empresas recomendaciones basadas en sus investigaciones de mercado para que aumenten su productividad y eficiencia.

Con base en el estudio de la tendencia en los costos de salud, el HRI, que depende de PricewaterhouseCooper, recomienda:

  • Alentar los costos compartidos prudentemente: porque un aumento de los costos de salud trasladado a los empleados significaría una disminución en la calidad del cuidado de la salud, y esto es aún más costoso a largo plazo. 
  • Educar a las personas acerca de sus mejores opciones médicas. Tanto empleadores como aseguradoras deben promover beneficios de salud para evitar gastos y fomentar que los empleados que necesitan tratamiento lo busquen y encuentren inmediatamente. 
  • Ofrecer servicios de telemedicina como una alternativa a la sala de emergencia: enfocándose en el seguimiento de los pacientes con enfermedades crónicas o complejas a través de esta atención remota más barata, los mantiene alejados de la sala de emergencia que es más costosa. Cabe destacar que solo 24 estados permiten el pago por servicios de telemedicina, mientras que Texas, por ejemplo, está tratando de limitar esta práctica, según el estudio del HRI. 
  • Los empleadores deberían considerar contratar compañías de asesoramiento de salud para recortar gastos innecesarios e implementar soluciones con retornos altos de inversión.
  • Tanto las aseguradoras como los empleadores deberían asociarse con laboratorios para encontrar mecanismos de financiación de drogas especiales de alto costo (como la de la hepatitis C o la PCSK9 para el colesterol). Asimismo, los empleadores deberían conocer mejor las necesidades de sus empleados y adecuar los planes a cada uno. 
  • Aumentar los presupuestos dedicados a la seguridad de los sistemas computarizados, dado el aumento de los ataques cibernéticos tanto en número como en sofisticación. También involucrar a los proveedores de salud en este proceso de seguridad. Según el HRI, el costo por paciente si se aplican medidas preventivas de seguridad es de $8, mientras que el costo por paciente -una vez que ha ocurrido el ataque cibernético- es de $200 por paciente (en concepto de multas de HIPAA, pagos a abogados, pérdidas comerciales por pérdida de reputación, más el pago de servicios de monitoreo de crédito a los pacientes afectados).

 

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