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Probióticos, útiles contra el hígado graso

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Probióticos, útiles contra el hígado graso
CRÉDITO: SHUTTERSTOCK

Si padeces de hígado graso, incorporar probióticos a tu dieta diaria podría ser de mucha utilidad, de acuerdo con un equipo de investigadores del grupo Bioquímica de la Nutrición, Implicaciones Terapéuticas y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos José Mataix de la Universidad de Granada, en España, consumirlos ayuda a disminuir la acumulación de grasa en el hígado.

La acumulación de grasa en el hígado se denomina esteatosis y constituye el primer estadio de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés), asociada a la obesidad y a la diabetes.

Los resultados de la investigación publicada en la revista PLOS ONE, refieren que con la administración durante 30 días de tres cepas de probióticos (Lactobacillus paracasei CNCM I-4034, Bifidobacterium breve CNCM I-4035 y Lactobacillus rhamnosus CNCM I-4036) en la dieta de un grupo ratas Zucker se logró disminuir la acumulación de grasa en el hígado.

"La administración de los probióticos produjo una acumulación de lípidos (mayoritariamente triacilgliceroles) en el hígado significativamente menor que la que tuvo lugar en ratas alimentadas con un placebo. Además, este hallazgo se acompañó de unos menores valores de moléculas proinflamatorias (factor de necrosis tumoral-a, interleuquina-6 y lipopolisacárido) en el suero de las ratas alimentadas con probióticos, efectos que no se observaron con el placebo", comentó Luis Fontana Gallego, autor principal del estudio.

Los científicos han realizado un primer experimento con voluntarios sanos para comprobar que las tres cepas de probióticos son perfectamente toleradas y seguras para el consumo humano. No obstante, reconocen que no es posible curar la enfermedad hepática con la ingesta de probióticos aunque aseguran que estos microorganismos sí pueden servir como terapia coadyuvante a otros tratamientos.

¿Qué son los probióticos?

Son microbios “buenos” que se pueden ingerir para ayudar a combatir algunas enfermedades, y que se utilizan como bacterias “beneficiosas”, según indican los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, su sigla en inglés). Uno de los más conocidos y utilizados es el Lactobacillus acidophilus.

En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) clasifica los probióticos como suplementos alimentarios por lo que no está regulada su pureza, viabilidad o eficacia.

Enfermedades del hígado

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos refiere que el hígado es el órgano más grande dentro del cuerpo y uno de los más importantes. Tiene varias funciones, incluyendo la transformación de los alimentos en energía y la eliminación del alcohol y las toxinas de la sangre. En el hígado también produce bilis, un líquido amarillo verdoso que ayuda a la digestión.

La enfermedad de hígado graso no alcohólica es el nombre que se da a un rango de desórdenes hepáticos asociados con la presencia de un exceso de grasa en el hígado. La esteatosis es una forma moderada de hígado graso. En algunos pacientes con esteatosis, puede ocurrir inflamación del hígado con hepatitis resultante, llamada esteatohepatitis no alcohólica (abreviada NASH en inglés). Esta condición puede llevar al daño del hígado con cicatrización y cirrosis.

El tratamiento del hígado graso consiste fundamentalmente en la normalización del peso y aumentar la actividad física. La obesidad y el sobrepeso son modificables mediante cambios en el estilo de vida. Otras recomendaciones incluyen evitar el alcohol y medicamentos innecesarios.

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