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Madres manipuladoras ¿Hasta dónde?

Por Lic. Verónica Wolman, psicóloga -
Madres manipuladoras ¿Hasta dónde?
CRÉDITO: THE GROSBY GROUP

A raíz del caso Woody Allen y su hija adoptiva Dylan Farrow surge la pregunta sobre hasta qué punto una madre puede manipular y controlar a sus hijos. Allen fue acusado de abuso sexual por Dylan 20 años atrás pero los expertos que evaluaron el caso no pudieron probarlo y llegaron a la conclusión de que podría tratarse de una supuesta manipulación de su madre. HolaDoctor habló con un psiquiatra forense.

"Si bien podemos llegar a la conclusión de que Dylan no fue sexualmente abusada, no podemos determinar si es verdad si se trata de una joven emocionalmente vulnerable, criada en el seno de una familia problemática o si fue manipulada o influenciada por su madre", dijeron en su momento los expertos de la comisión de expertos en abuso infantil del Hospital Yale-New Haven, los cuales realizaron una minuciosa investigación del caso, que incluyó una serie de entrevistas con todos los protagonistas de la historia.

Para los niños, la opinión de sus padres no es cualquier cosa.

"El niño construye su realidad a través de su experiencia y el relato de los otros, los niños son muy curiosos y una de las maneras que tienen de encontrar respuestas a sus interrogantes es preguntar a los padres, la palabra de los padres adquiere valor en la búsqueda de la verdad y la constitución del sujeto", explicó a HolaDoctor en entrevista exclusiva el psiquiatra forense argentino Daniel Navarro, autor de varios libros.

¿Qué es  manipulación?

Manipular es una forma de influenciar o usar a los demás para alcanzar intereses propios, es decir es un recurso utilizado en forma egoísta, pensando sólo en intereses propios, que puede presentarse en diferentes escenarios: relaciones de trabajo, publicidad, marketing y hasta puede aparecer en relaciones familiares.

Si bien hasta los niños muchas veces utilizan este recurso para obtener lo que quieren, el tema se vuelve delicado y peligroso, cuando por ejemplo una madre cargada de rencores y despecho por el abandono o la traición, intenta manipular a su hija de tan sólo siete años convenciéndola de que su padre adoptivo habría abusado de ella.

Las personas manipuladoras tienen la capacidad de descubrir es el punto de vulnerabilidad y qué tipo de seducción o estrategia puede ser más efectiva para conseguir lo que quieren, a través de que la persona desconfíe de sus propias ideas y convicciones y comiencen a pensar y actuar en dirección a lo que ellos quieren.

"Cuando se establecen vínculos simbióticos entre la madre y la hija, esta se identifica de manera masiva con la madre y no logra constituirse como un individuo independiente... se tratan de madres narcisistas que proyectan un su hija sus deseos y frustraciones", explica el experto.

Las personas que son manipuladas, sobre todo si se trata de un niño de alguna forma influenciado por una autoridad y figura fuerte como es la madre, tiende a ver afectada su autoestima y capacidad de decisión, lo cual puede traerle consecuencias en torno a sus relaciones futuras.

El caso Farrow- Allen

"En el contexto de una separación, y ante el resentimiento de la mujer  con su ex pareja, pensemos que en el caso de Allen este no solo la abandonó su marido,  sino que forma pareja con la mismísima hija adoptiva de Mia, perdiendo de este modo y repentinamente dos afectos, el del marido y el de su hija, a la que no puede seguir amando por lo que considera una traición,  acusa al papá de abuso", argumenta Navarro.

Después de una minuciosa investigación los expertos llegaron  la conclusión de que el abuso no existió y que es probable que todo se trate de una fantasía de la niña influenciada por su madre. 

"Para nosotros los forenses en estos casos, la prueba psicológica es la más importante en este tipo de procesos, ya que los abusos sexuales consisten fundamentalmente en caricias de los genitales del menor, sin penetración ni maniobras que dejen señales físicas. En dichas pruebas los peritos deben establecer si los dichos del menor resultan creíbles o son fantasías", explica el experto quien realiza tareas de peritaje en casos de abusos para el Departamento de Justicia en Argentina.

"La pregunta es cómo un menor puede "inventar" y denunciar tales situaciones de abuso incluso a su propio padre. La respuesta es que la madre construye en la mente del niño la situación de abuso y el niño la incorpora como si esta hubiese ocurrido, hasta poder sufrir las consecuencias psíquicas de sentirse abusado, entre ellas el odio a su propio padre", dijo Navarro.

"Es muy común cuente encontrar madres manipuladoras narcicistas que utilizan a su hijo para su bienestar personal y su egoísmo", concluye Navarro.

Cómo detectar un manipulador

El manipulador vive y sufre su propia inseguridad y carencias lo que lo lleva a emplear técnicas para resolver sus problemas basados en la dialéctica pasivo-agresivo. Para lograr sus objetivos egoístas o narcicistas, utiliza técnicas de seducción y persuación que aplica a los demás. Suelen ser personas muy agradables, seguras de sí mismas, protectoras, cultas, autoritarias, críticas, explosivas y sobre todo controladoras.

 Pueden presentarse y parecer personas seguras de sí, simpáticas, protectoras, cultas, seductoras; o autoritarias, controladoras, explosivas, críticas. En general, tienen reacciones impredecibles, suelen ser muy demandantes e impacientes y para conseguir lo que quieren son capaces de forzar y ejercer presión para argumentar lo que para ellos son razonamientos lógicos, verdades universales y principios morales absolutos.

Cuanto más débil y pequeña es la persona, mayor es la posibilidad de convertirse en víctima de un manipulador. En general, este tipo de relaciones perduran en el tiempo y logran un deterioro progresivo del juicio y la racionalidad de la víctima, con severos daños en la autoestima y capacidad de decidir.

Las personas que pueden caer en una situación así sienten que no pueden satisfacer las expectativas de los demás, que están siempre en falta. Muchas veces esta baja de autoestima viene acompañada con cambios físicos como insomnio, trastornos alimenticios, taquicardia, náuseas, dolores de cabeza y mareos por ejemplo.

Muchas veces y en el mejor de los casos, allegados, amigos y familiares de las personas afectadas son quienes primeramente funcionan de alarma como estos síntomas físicos y síntomas de conducta y psicológicos como cambios a tener en cuenta.

Darse cuenta y abrir los ojos siempre es el primer paso hacia el cambio hacia una vida mejor.

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