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Ignacia (Strychnos ignatii)

Ignacia (Strychnos ignatii)

Resumen:

La ignacia amarga es un remedio homeopático derivado de las semillas de las habas de San Ignacio, strychnos ignatii, un árbol que se encuentra en Filipinas y otras partes del sureste de Asia. Se usa como remedio homeopático por sus efectos sobre el sistema nervioso.

La ignacia, comúnmente llamada "Prozac homeopático", se utiliza a menudo para tratar estados de aflicción. Se usó ordinariamente en los años 1800, pero no se ha estudiado en ensayos científicos actuales. Aunque hay poca evidencia científica en relación con el uso medicinal de la ignacia, fue incluida en el libro Materia Médica (libro que contiene descripciones escritas de medicinas homeopáticas) a principios de los años 1800.

Algunos doctores chinos han usado la ignacia para trastornos emocionales tales como depresión y ansiedad. Curanderos comunes también la emplearon para tratar dolores de cabeza, dolores de garganta, tos y problemas menstruales.

La ignacia no se usa extensamente porque contiene estricnina, la cual puede ser fatal para los humanos.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Alergias, anti-inflamatorio, ansiedad, aprensión, dispepsia atónica (estómago alterado), dolores de espalda, enuresis, eructos, pena por luto, escalofríos, ahogamiento, síntomas climatéricos, estreñimiento, tos, antojos, delirio, depresión, desmayos, fiebre, inflamación folicular, gastralgia (dolor estomacal), pena, alucinaciones, dolores de cabeza, hemorroides, hipo, histeria, inhabilidad para trabajar, indigestión, inflamación, irritabilidad, picazón, pérdida de apetito, síntomas menopáusicos, problemas menstruales, variaciones en el estado de ánimo, sequedad de la boca, problemas nasales, náuseas y vómito, nerviosismo, hipersensibilidad a cualquier estímulo, dolor, sudoración, alternativa de placebo, depresión de posparto, desprendimiento rectal (el recto desciende fuera del ano), espasmos rectales, refrescamiento de las funciones corporales, síndrome de las piernas inquietas, sensibilidad al ruido, insomnio, dolor de garganta, espasmos en cuerdas vocales, afecciones espasmódicas, transpiración, muguet (infección bucal), tónico, temblores, pérdida del conocimiento, pena incontrolable, debilidad, llanto.

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

  • Trastornos emocionales (uso de emergencia) (C)

    Actualmente, no hay suficiente evidencia para recomendar la ignacia homeopática para uso de emergencia por trastornos emocionales. Se necesita estudio adicional en esta área.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Alergias

Debe evitarse en individuos con alergia o hipersensibilidad conocidas a la ignacia o a los miembros de la familia de las Loganiáceas.

Efectos secundarios y advertencias

Es posible que la ignacia sea segura cuando se usa como remedio homeopático. Sin embargo, debido al contenido de estricnina, la ingesta de habas de San Ignacio por vía oral podría causar desasosiego, ansiedad, percepción agudizada de los sentidos, realce de los reflejos, trastornos del equilibrio, dolor de espalda y rigidez de cuello, tics, espasmos de quijada y de músculos del cuello, convulsiones provocadas por estímulos visuales o táctiles con posibles opistótonos (contracción rígida de músculos), tensión muscular extrema, hipertermia (temperatura corporal alta anormal), ataques de epilepsia, acidosis metabólica (sangre demasiado ácida), paro cardíaco fatal, rabdomiolisis (degeneración del músculo esquelético), agitación y dificultad para respirar después de espasmos respiratorios. La Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU (FDA) suprimió la estricnina de los productos no regulados en 1989.

La ignacia debe evitarse en pacientes con enfermedades hepáticas ya que la estricnina se acumula en los individuos con lesiones hepáticas y puede empeorarlos. Igualmente, la ignacia podría ocasionar insuficiencia renal por mioglobinuria, y se aconseja tener precaución con pacientes que tengan la función renal comprometida.

Embarazo y lactancia

La ignacia no se recomienda a mujeres embarazadas o lactantes debido a efectos tóxicos.

Las posibles interacciones:

Interacciones con drogas

El uso concomitante de analépticos (agentes que estimulan la actividad cardio-respiratoria) o fenotiazinas (drogas antisicóticas) con ignacia podría causar síntomas de envenenamiento por ignacia. Evite el uso combinado.

Interacciones con hierbas y suplementos alimenticios

No hay suficiente evidencia disponible.

Dosificación:

Adultos (mayores de 18 años)

No se ha comprobado una dosis segura o efectiva para la ignacia.

Niños (menores de 18 años)

No se ha comprobado una dosis segura o efectiva de ignacia para niños.

Referencias:

  • Oberbaum M, Schreiber R, Rosenthal C, et al. Homeopathic treatment in emergency medicine: a case series. Homeopathy 2003;92(1):44-47.
  • Wasilewski BW. Homeopathic remedies as placebo alternatives--verification on the example of treatment of menopause-related vegetative and emotional disturbances. Sci Eng Ethics 2004;10(1):179-188.

Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

 

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