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Buchu (Agathosma betulina)

Buchu (Agathosma betulina)

Resumen:

Las hojas de buchu (Agathosma betulina) y el aceite de buchu fueron usados por los pueblos indígenas del área del Cabo de Suráfrica por centenares de años. Aunque su uso original no está claro, parece que se ha aplicado tópicamente en la piel, posiblemente como un repelente contra los insectos y también se ha usado internamente para los malestares estomacales, reumatismo y problemas de la vejiga. El género original del buchu era Barosma, el cual se cambió a Agathosma.

El buchu contiene tanto diosmina como hesperidina, lo que indica que puede tener acciones anti-inflamatorias, hipolipidémicas (reductor del colesterol en la sangre) y vasoproctectoras.

La mayoría de las plantas crecen todavía en Sudáfrica, donde el gobierno ejerce un estricto control sobre la recolección de las hojas para evitar la destrucción de las plantas silvestres.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Abortivo (induce el aborto), SIDA, anti-inflamatorio, antimicrobiano, antiséptico (anti-bacteriano), antiespasmódico, estimulante del apetito, astringente, hematuria, hematomas, carminativo (reduce los gases), cólera, resfríos, inflamación del colon, insuficiencia cardiaca congestiva, tos, cistitis (inflamación de la vejiga), diabetes, diaforético (promueve la transpiración), digestivo, diurético, edema, agente saborizante, fragancia, gota (inflamación de los pies), inflamación de las encías, resacas, hipertensión (presión arterial alta), mejoramiento en el flujo de la orina), incontinencia, gripe, repelente contra los insectos, función renal, infección renal, cálculos renales, dolores musculares, nefritis (inflamación renal), síndrome premenstrual, trastornos de la próstata, trastornos respiratorios, reumatismo, problemas en los senos paranasales, torceduras y esguinces, estimulante, dolor estomacal, tónico, uretritis (inflamación de la uretra), tónico del tracto urinario, urolitiasis (cálculos renales), estimulante uterino, irritación vaginal, enfermedades de transmisión sexual.

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Alergias

Evítese en personas con una alergia conocida o que sean hipersensibles al buchu.

Efectos secundarios y advertencias

Existe poca información disponible sobre la seguridad del buchu. En general, el buchu puede provocar malestar estomacal, diarrea o irritación renal. Los expertos tradicionales recomiendan controlar la función del hígado cuando se usa el buchu, debido a sus efectos potencialmente hepatotóxicos (daños en el hígado).

El buchu puede aumentar el riesgo de sangrado. Se aconseja tener precaución en pacientes con trastornos de sangrado o que toman medicamentos que pueden aumentar el riesgo de sangrado. Puede ser necesario hacer ajustes en la dosificación.

Aunque no se ha estudiado bien en los seres humanos, se cree que altas concentraciones de aceite de buchu bloquean los canales de calcio, lo cual podría provocar un paro cardíaco. El buchu también puede aumentar el flujo menstrual e inducir el aborto.

Se debe usar con precaución en pacientes con trastornos de epilepsia, ya que el buchu puede provocar acción espasmogénica seguida de espasmolisis.

Embarazo y lactancia

El buchu no se recomienda en mujeres embarazadas o en período de lactancia debido a la falta de evidencia científica disponible. Según el uso tradicional, el buchu puede ser abortivo (inducir el aborto) y puede estimular las contracciones del útero.

Las posibles interacciones:

Interacciones con drogas

El buchu puede aumentar el riesgo de sangrado si se toma con medicamentos que aumentan el sangrado. Dentro de algunos ejemplos se incluyen la aspirina, los anticoagulantes (agentes adelgazantes de la sangre) como la warfarina (Coumadin®) o la heparina, los medicamentos anti-plaquetas como el clopidogrel (Plavix®) y los medicamentos anti-inflamatorios no- esteroides como el ibuprofeno (Motrin®, Advil®) o el naproxeno (Naprosyn®, Aleve®).

Altas concentraciones de aceite de buchu pueden bloquear los canales de calcio. Los pacientes que toman medicamentos bloqueadores del canal de calcio deben consultar con un proveedor médico calificado, incluso un farmaceuta.

El buchu puede interactuar de forma aditiva con medicamentos de glucósidos cardíacos.

El buchu puede interactuar de forma aditiva con medicamentos diuréticos (que aumentan el flujo de la orina) como la clorotiazida (Diuril®) o la bumetanida (Bumex®). Se recomienda tener precaución.

Interacciones con hierbas y suplementos alimenticios

El buchu puede aumentar el riesgo de sangrado si se toma con hierbas y suplementos que se supone que aumentan el riesgo de sangrado. Se han reportado múltiples casos de sangrado con el uso de Ginkgo biloba y menos casos con el ajo y la palma enana americana. Teóricamente muchos agentes pueden aumentar el riesgo de sangrado, aunque esto no se ha probado en la mayoría de los casos

El buchu puede interactuar de forma aditiva con las hierbas diuréticas o hierbas de glucósidos cardíacos como la dedalera.

Dosificación:

Adultos (18 años y mayores)

No existe una dosis efectiva o que se haya probado como segura para el buchu. Históricamente, se han tomado 1-2 gramos de hoja de buchu seco en cápsulas tres veces al día. Como extracto líquido, se han usado 0.125- 0.25 onzas fluidas. Además, se han usado 1-2 cucharaditas de hojas de buchu en infusión por 5-10 minutos en una taza de agua hirviendo (las hojas no se deben hervir) e ingerido dos o tres veces al día. Se ha usado una tintura de 1- 4 mililitros diarios tres veces al día o 10-20 gotas de tintura en agua tres veces al día después de las comidas.

Niños (menores de 18 años)

No existe una dosis efectiva o que se haya probado como segura del buchu en niños y no se recomienda su uso.

Referencias:

  • El Shafae AM, El Domiaty MM. Improved LC methods for the determination of diosmin and/or hesperidin in plant extracts and pharmaceutical formulations. J Pharm Biomed.Anal. 2001;26(4):539-545.
  • Ernst E. Interactions between synthetic and herbal medicinal products Part 1: a systematic review of the indirect evidence. Perfusion 2000;13:4-15.
  • Lis-Balchin M, Hart S, Simpson E. Buchu (Agathosma betulina and A. crenulata, Rutaceae) essential oils: their pharmacological action on guinea-pig ileum and antimicrobial activity on microorganisms. J Pharm.Pharmacol. 2001;53(4):579-582.
  • Sim MJ, Choi DR, Ahn YJ. Vapor phase toxicity of plant essential oils to Cadra cautella (Lepidoptera: Pyralidae). J Econ Entomol. 2006;99(2):593-598.
  • Simpson D. Buchu--South Africa's amazing herbal remedy. Scott.Med J 1998;43(6):189-191.

Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

 

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