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Aceite de menta (Mentha x piperita L.)

Aceite de menta (Mentha x piperita L.)

Resumen:

La menta es una planta de florecimiento que crece por toda Europa y Norteamérica. La menta es ampliamente cultivada por su aceite fragante. El aceite de la menta se ha usado históricamente para numerosas afecciones de la salud, entre las que se incluyen síntomas comunes del resfriado, calambres, dolor de cabeza, indigestión, dolor de las coyunturas y náuseas. La hoja de la menta se ha usado para trastornos estomacales /intestinales y para la enfermedad de la vesícula.

Las plantas de la menta como la hierbabuena tienen una larga historia de uso medicinal que se remonta a Egipto, Grecia y Roma antiguos. El nombre científico de menta (Mentha x piperita) se deriva del nombre Mintha, una ninfa de la mitología griega quien se transformó en la planta y del latín piper que significa "pimienta". Se cree que la menta es un cruce (híbrido) entre la hierbabuena y la menta acuática.

El aceite de menta se encuentra en cantidades grandes de aceite de la hierba, cápsulas de recubrimiento entérico, cápsulas gelatinosas y en forma líquida. En pequeñas dosis como en el té o en la goma de mascar, la menta se considera segura en personas saludables, mujeres no embarazadas y adultos no alérgicos. Los Estados Unidos es un gran productor de menta y los mayores mercados de aceite de menta son los fabricantes de goma de mascar, pasta de dientes, enjuague bucal y productos farmacéuticos.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Antiácido, anorexia, antiviral, artritis, trastorno del conducto biliar, cáncer, varicela, colelitiasis (cálculos biliares), resfriado común, calambre, dismenorrea (dolor menstrual), enteritis, fiebre, fibromialgia, trastornos de la vesícula, gases (flatulencia), gastritis, gonorrea, íleo (postoperatorio), inflamación de la mucosa oral, gripe, cólico intestinal, piojos, trastornos del hígado, anestésico local, náuseas matutinas, trastornos de la motilidad, inflamación de la boca y garganta, repelente de mosquitos, enjuague bucal, dolor musculoesquelético, neuralgia (dolor de nervios), prurito (picor), infecciones respiratorias, dolor reumático, bloqueador solar, tendonitis, dolor de muela, urticaria, vómito.

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

  • Antiespasmódico (espasmos colónicos, esofágicos, gástricos) (B)

    El aceite de menta puede ser benéfico para reducir los espasmos durante y después de una endoscopia. Sin embargo, se necesita más investigación antes de hacer una recomendación firme.

  • Indigestión (dispepsia no ulcerosa) (B)

    Existe evidencia preliminar que indica que la combinación del aceite de menta con el aceite de alcaravea puede ser beneficiosa contra los síntomas de la dispepsia (acidez). Se debe destacar que la acidez puede ser un efecto secundario por el consumo del aceite de menta por vía oral. Los pacientes con acidez crónica deben estar bajo supervisión de un proveedor médico.

  • Síndrome del intestino irritable (B)

    La menta puede mejorar los síntomas del síndrome del intestino irritable. Se necesitan estudios adicionales antes de hacer una recomendación sólida.

  • Dolor de cabeza por tensión (B)

    Se ha probado la aplicación de aceite de menta diluido en la frente y en la sien en personas con dolor de cabeza. No es claro si éste es un tratamiento efectivo.

  • Tos (B)

    Actualmente hay pruebas insuficientes para determinar la eficacia del aceite de menta en el manejo de la tos.

  • Mal aliento (C)

    Investigaciones preliminares indican que limpiar la boca con una mezcla de aceita esencial del árbol de té diluido, menta y limón puede mejorar el mal aliento de pacientes en unidades de cuidado intensivo.

  • Sensibilidad de senos (prevención de pezones agrietados) (C)

    Utilizar gel de menta durante la lactancia puede ayudar a prevenir que los pezones se agrieten. Se necesita investigación adicional para confirmar estos hallazgos.

  • Trastornos digestivos funcionales (C)

    Investigaciones preliminares indican que ingerir aceite de menta por vía oral puede mejorar el vaciado gástrico. Por lo tanto, el aceite de menta puede ayudar en el tratamiento de trastornos digestivos. Sin embargo, esta investigación es preliminar y se necesitan estudios adicionales.

  • Congestión nasal (C)

    El mentol, un constituyente del aceite de menta, algunas veces se incluye en las preparaciones en forma de inhalación para la congestión nasal, incluidas las pomadas para fricción que se aplican en la piel y se inhalan. Se carece de una investigación de alta calidad en esta área.

  • Náuseas (C)

    No hay suficiente evidencia para estar a favor o en contra del uso del aceite de menta en el tratamiento de las náuseas. Mayores investigaciones son necesarias antes de hacer una recomendación firme.

  • Neuralgia post-herpética (dolor por herpes zoster) (C)

    Actualmente las investigaciones son insuficientes para determinar si existen beneficios del aceite de menta para el tratamiento de la neuralgia post-herpética.

  • Recuperación luego de una apoplejía (C)

    Se ha usado la aromaterapia con menta, lavanda y romero para reducir el dolor de hombro y mejorar la capacidad motora en pacientes que se recuperan de apoplejías. Aunque el tratamiento pareció tener efectos benéficos, no es claro si fue a causa del aceite de menta o de las otras dos hierbas. Se necesitan estudios adicionales que utilicen solamente el aceite de menta.

  • Infección del tracto urinario (C)

    El té de menta en adición a otras terapias se ha usado en el tratamiento de las infecciones del tracto urinario. No es claro si éste es un tratamiento efectivo y no es recomendable confiar en el té de menta por sí solo para tratar esta afección.

  • Mejoramiento de la vigilancia en las lesiones cerebrales (aromaterapia) (C)

    Actualmente hay carencia de pruebas para recomendar o no el uso del aceite de menta para afectar la vigilancia después de una lesión cerebral.

  • Asma (C)

    No existe suficiente evidencia científica en esta área.

  • Distensión abdominal (C)

    No existe suficiente evidencia científica en esta área.

  • Tuberculosis (C)

    No existe suficiente evidencia científica en esta área.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Alergias

Las reacciones alérgicas/hipersensibilidad pueden ocurrir por el uso de la menta o el mentol por vía oral o aplicado sobre la piel, entre las que se incluyen cerramiento de la garganta (espasmo laríngeo), problemas de respiración (síntomas de constricción bronquial/asma) o brotes en la piel/urticaria/dermatitis por contacto. Las personas con conocimiento de alergias/hipersensibilidad a la hoja de la menta o al aceite deben evitar los productos a base de menta.

Efectos secundarios y advertencias

El aceite de menta puede ser seguro en pequeñas dosis, aunque es posible que se presenten varios efectos adversos. Cuando la menta se aplica sobre la piel se ha asociado con reacciones alérgicas/hipersensibilidad brotes en la piel/urticaria/dermatitis por contacto, úlceras/llagas bucales e irritación de los ojos. Ha ocurrido lesión pulmonar después de una inyección de aceite de menta. La ingestión del aceite de menta por vía oral puede causar dolor de cabeza, mareo, acidez, ardor en el ano, bajo ritmo cardiaco, o temblor muscular. Grandes dosis de aceite de menta ingeridas por vía oral han producido debilidad muscular, daño cerebral y convulsiones.

El aceite de menta se debe usar con precaución en personas con deficiencia de G6PD o enfermedad de la vesícula. No se recomienda el uso en infantes o niños por una potencial toxicidad.

El mentol, un elemento constituyente del aceite de menta cuyo contenido se encuentra en enjuagues bucales, pasta de dientes, cigarrillos mentolados y pomadas para fricción descongestionantes o pastillas para la tos, se ha asociado con varios efectos secundarios, como serias dificultades para respirar, asma, moretones en la piel (púrpura) y llagas en la boca. Aunque puede ser seguro en adultos no alérgicos, las dosis mayores pueden ser mortales en humanos o causar daño cerebral. El uso sobre la piel también puede causar brote, daño grave en la piel (necrosis) o daño en los riñones (nefritis intersticial). La inhalación de grandes dosis de mentol puede conducir al mareo, confusión, debilidad muscular, náusea o visión doble.

Embarazo y lactancia

El aceite de menta y el mentol deben evitarse durante el embarazo debido a información insuficiente y toxicidad potencial.

Las posibles interacciones:

Interacciones con drogas

El aceite de menta por vía oral puede aumentar los niveles en la sangre de las drogas felodipino (Plendil®) y simvastatin (Zocor®). El aceite de menta incrementa los niveles de ciclosporina en la sangre. El aceite de menta sobre la piel con 5-fluoruracil (5FU) puede incrementar el índice de absorción del 5-FU.

El aceite de menta puede interferir con la forma como el cuerpo procesa ciertas drogas con el uso del sistema enzimático "citocromo P450" del hígado. Como resultado, el nivel de estas drogas se puede incrementar en la sangre y puede aumentar los efectos o reacciones adversas potencialmente serias. Los pacientes bajo estos medicamentos deben revisar la información que se encuentra dentro del paquete y hablar con un proveedor médico calificado, incluso un farmacéutico, acerca de posibles interacciones.

La menta también puede interactuar con los antiácidos, otros bloqueadores del canal de calcio o drogas que reducen la presión arterial alta. Se recomienda precaución.

Interacciones con hierbas y suplementos

El aceite de menta puede interferir con la forma como el cuerpo procesa ciertas hierbas o suplementos con el uso del sistema enzimático "citocromo P450" del hígado. Como resultado, los niveles de otras hierbas o suplementos pueden ser muy elevados en la sangre. Puede también alterar los efectos que otras hierbas o suplementos posiblemente tengan sobre el sistema P450. Los pacientes bajo estos medicamentos debe revisar la información que se encuentra dentro del paquete y hablar con un proveedor médico calificado, incluso un farmacéutico acerca de posibles interacciones.

La menta también puede interactuar con hierbas y suplementos que aumentan o reducen la presión arterial o que tienen propiedades antiácidas. Se recomienda precaución.

Dosificación:

Adultos (18 años y mayores)

El aceite de menta debe usarse con precaución ya que una dosis del elemento constituyente mentol mayor de 1 gramo por kilogramo de peso del cuerpo, puede ser mortal. Se han usado o estudiado para trastornos intestinales/digestivos dosis de 0.2 a 0.4 mililitros de aceite de menta en cápsulas de recubrimiento entérico, preparaciones diluidas o suspensiones tres veces al día por vía oral. Se ha aplicado sobre la piel (frente y sienes) 10% de aceite de menta (en metanol) varias veces al día para aliviar el dolor de cabeza. Algunas fuentes recomiendan el uso de preparaciones de aceite de menta sobre la piel no más de 3 a 4 veces al día. Para inhalación, de 3 a 4 gotas de aceite añadidas a 150 mililitros de agua caliente e inhaladas hasta tres veces al día o 1% a 5% de aceite esencial como ungüento nasal se usa para aliviar la congestión.

Se ha usado como infusión, de 3 a 6 gramos diarios de hoja de menta. Las dosis de otras preparaciones líquidas dependen de la concentración, por ejemplo se han tomado de 2 a 3 mililitros de tintura (1:5 en 45% de etanol) tres veces al día o 1 mililitro de licor (10% de aceite y 1% de extracto de hoja, mezclado con agua). También se han usado varias dosis de extracto de hierba seca, que comprenden de 0.8 gramo diario hasta 4 gramos tomados tres veces al día, aunque la seguridad no es clara.

Niños (menores de 18 años)

No existe suficiente información disponible para recomendar con seguridad el uso de la hoja o el aceite de menta en niños.

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Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

 

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