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La jornada escolar que empieza más tarde puede fomentar mejores estudiantes

Por Amanda Gardner, Reportero de Healthday -
La jornada escolar que empieza más tarde puede fomentar mejores estudiantes

Una escuela secundaria retrasó la hora de entrada a la escuela 30 minutos con buenos resultados

LUNES, 5 de julio (HealthDay News/HolaDoctor) -- Los estudiantes de secundaria de una escuela privada de Rhode Island que empezaban la escuela media hora más tarde en la mañana tenían mejor estado de ánimo, estaban más alertas, menos deprimidos y eran más propensos a asistir a clase que antes del cambio de hora, según muestra un nuevo estudio.

De hecho, el experimento tuvo tanto éxito que la escuela cambió su hora de inicio de clases de manera permanente de 8:00 a.m. a 8:30 a.m.

"Al final del período experimental, no hubo un solo miembro del cuerpo docente, estudiante o administrador que deseara volver a la antigua hora de inicio", dijo la doctora Judith Owens, autora principal de un artículo que aparece en la edición de julio de Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

"Las mañanas son tan agradables en mi casa que no sé cómo explicarlo", agregó Owens, cuya hija se acaba de graduar de la escuela y que participó en el experimento. "Muchos del cuerpo docente dijeron exactamente lo mismo: que mejoró la calidad de sus vidas así como la percepción de que los estudiantes iban más descansados y estaban más preparados para comenzar el día".

El estudio refuerza la evidencia de que los adolescentes tienen necesidades especiales de sueño.

"Los especialistas en medicina del sueño saben desde hace tiempo que retrasar la hora de inicio de clases en la escuela secundaria ayuda a los adolescentes a dormir mejor", apuntó la Dra. Heidi V. Connolly, jefa de la división de la medicina del sueño infantil en el Centro Médico de la Universidad de Rochester en Nueva York. ""Los adolescentes están biológicamente programados para acostarse una hora más tarde y levantarse también más tarde, por lo que no es de extrañar que luchen cuando la hora de inicio de clases es muy temprano".

Los ritmos circadianos de los adolescentes cambian durante la pubertad. "Lo que se reduce a que los adolescentes no son capaces de conciliar el sueño tan pronto como lo hacían cuando estaban en la escuela intermedia o la primaria", explicó Owens. "Se produce un cambio de dos horas en los ciclos de sueño-vigilia".

Aunque pueden acostarse más tarde, todavía necesitan dormir la misma cantidad de tiempo, lo que hace que la privación del sueño sea algo creciente entre los adolescentes estadounidenses", dijo Connolly.

La Escuela de St. George en Middletown, Rhode Island, se acercó a Owens para discutir la posibilidad de hacer un estudio en la escuela sobre retrasar la hora de entrada a clases.

"Hubo mucha resistencia al principio por parte del cuerpo docente, la administración y los entrenadores deportivos que sentían que media hora no iba a marcar una diferencia sustancial y que iba a ser perjudicial para los calendarios académicos y deportivos", señaló Owens.

Pero estuvieron de acuerdo en darle una oportunidad a esta antigua escuela.

Cerca de 200 estudiantes de noveno a duodécimo grado rellenaron cuestionarios sobre sus hábitos de sueño antes y después del cambio de hora. Los investigadores también midieron la tardanza y las visitas al centro de salud escolar.

Después del cambio de hora, los estudiantes se fueron a la cama 18 minutos más tarde y durmieron una media de 45 minutos más.

La proporción de estudiantes que dormían al menos ocho horas de sueño aumentó de 16.4 por ciento a 54.7 por ciento, mientras que la proporción de estudiantes que dormían menos de siete horas se redujo casi en 80 por ciento.

También mejoraron otros parámetros.

"Prácticamente, todo lo que estudiamos, desde la cantidad de sueño dormida hasta la somnolencia reportada por los estudiantes durante el día, el estado de ánimo y los síntomas de depresión, el interés y la motivación para participar en actividades académicas y deportivas, avanzó de manera significativa hacia una dirección positiva", declaró Owens.

Tal como se señala en un editorial acompañante en la revista, la investigación sobre este tema se inició en Minnesota hace 13 años y resultó en un cambio en la hora de entrada a clases de 8:40 a.m. para la escuela secundaria y de 9:10 a.m. para la escuela intermedia en el Distrito de Escuelas Públicas de Minneapolis.

Pero todavía hay mucha resistencia a la idea, ya que algunos superintendentes escolares han perdido sus puestos de trabajo después de apoyar la idea de retrasar la hora de inicio de clases, escribió la columnista Kyla Wahlstrom, de la Universidad de Minnesota.

Incluso con esta nueva prueba, no está claro si dichos cambios funcionarán en todas las escuelas o si las mejoras drásticas aquí observadas se mantendrán en el tiempo.

"Simplemente podría tratarse de que los adolescentes se acuestan a la misma hora y duermen 30 minutos adicionales", señaló el Dr. Lawrence Friedman, director del programa de medicina del adolescente en la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami. "Pero, ¿entrar más tarde a la escuela no se traducirá en que los adolescentes quieran acostarse media hora más tarde? Si es así, entonces no habrá beneficios".

Más información

Más información sobre las necesidades de sueño de los adolescentes en National Sleep Foundation.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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