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Los corredores podrían vivir más

Por Mary Brophy Marcus, Reportero de Healthday -
Los corredores podrían vivir más

Pero los investigadores también hallan que correr demasiado a una intensidad alta podría resultar nocivo para el corazón

Aparentemente, los corredores viven más, sugiere una investigación reciente.

Pero probablemente haya un punto crítico, concluyeron los autores de otro nuevo estudio que observó la salud cardiovascular de los atletas de resistencia, en que el corazón ya no se beneficia, y podría incluso sufrir daños.

El primer estudio, de investigadores de la Universidad de Carolina del Sur y del Sistema de Salud Ochsner, en Nueva Orleáns, fue presentado el sábado en una reunión del Colegio Americano de Medicina del Deporte (American College of Sports Medicine), en San Francisco. Analizó la relación entre correr y las muertes relacionadas con el sistema cardiovascular en casi 53,000 adultos. Las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

Los participantes tenían entre veinte y cien años de edad, y se habían sometido a un examen médico entre 1971 y 2003. Todos estaban libres de enfermedad cardiaca, cáncer y diabetes al inicio del estudio.

Los investigadores obtuvieron información de cuestionarios en que los participantes reportaron sus actividades de ocio, lo que incluía sus hábitos de correr. Alrededor de 27 por ciento afirmaron que corrían.

Los científicos usaron datos del Índice Nacional de Muertes y hallaron que los corredores tenían una tasa de mortalidad alrededor de veinte por ciento más baja que los no corredores, señaló el investigador líder, el Dr. Chip Lavie, director médico de rehabilitación y prevención cardiacas del Instituto Cardiaco y Vascular John Ochsner, en Nueva Orleáns.

Correr reducía el riesgo de mortalidad cuando una persona no superaba los 32 KM (20 millas) por semana, no corría a más de 8 a 11 KM (5 a 7 millas) por hora, ni corría más de dos a cinco veces por semana, reportaron los autores.

"Aunque unas dosis más altas [de correr] no se asociaban con peores resultados en comparación con los no corredores, los que tenían dosis más altas de distancia, frecuencia y velocidad parecían perder la ventaja de supervivencia obtenida a dosis más bajas de correr", anotó Lavie.

Otro estudio, publicado en la edición de junio de la revista Mayo Clinic Proceedings, revisó la literatura científica sobre el efecto del entrenamiento extremo en resistencia (como el que realizan los maratonistas, los triatletas, los ciclistas profesionales y los corredores de ultramaratones), y halló que puede llevar a daño cardiaco a largo plazo.

"Probablemente lo mejor que una persona pueda hacer para su salud a largo plazo es ejercicio diario", aseguró el Dr. James O'Keefe, autor líder del segundo estudio y profesor de medicina de la Universidad de Missouri y del Hospital Saint Luke en Kansas City, Missouri. "Pero si entrena más de lo que el sistema cardiovascular está diseñado para manejar, puede forzar el corazón y provocar daño".

Apuntó que ciertos biomarcadores cardiovasculares se elevaron durante el entrenamiento extremo en algunos atletas.

"Aunque vuelven a la normalidad en una semana, en el transcurso de meses y años, las elevaciones podrían llevar a daño cardiaco y a una mayor susceptibilidad a ciertos tipos de arritmias", señaló O'Keefe.

También anotó que en un estudio reciente, doce por ciento de los maratonistas aparentemente sanos mostraban "cicatrices irregulares del miocardio".

Correr ultramaratones y el ciclismo profesional también se han relacionado con un aumento de hasta cinco veces en la fibrilación auricular, una arritmia cardiaca, reportaron los investigadores. También hay ciertas sugerencias de que el ejercicio excesivo a largo plazo podría relacionarse con calcificación de la arteria coronaria y endurecimiento de las paredes de las arterias grandes, pero se amerita más investigación, añadieron.

Para ayudar a crear un panorama más claro sobre cómo el ejercicio afecta al corazón, O'Keefe explicó que "nosotros bombeamos alrededor de casi cinco litros (cinco cuartos de galón) de sangre alrededor de nuestros cuerpos por minuto. Si ejercitamos mucho, eso puede subir a hasta casi 24 litros (25 cuartos de galón) por minuto. Se demanda mucho del corazón. Aunque el corazón es un órgano extremadamente resistente y se puede entrenar para que haga cosas increíbles, creemos que a largo plazo es más sano que las personas hagan ejercicio moderado".

"Más allá de 30 a 60 minutos al día, se alcanza un punto en que el rendimiento disminuye", apuntó.

Si desea hacer ejercicio de alta intensidad, aconsejó intentar ceñirse a entrenamiento a intervalos, o sea acelerones más cortos, en lugar de intensidad prolongada.

El Dr. James Eichelberger, maratonista y cardiólogo, así como profesor asociado de medicina en la división de cardiología de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Rochester, en Nueva York, dijo que aunque es verdad que los atletas que se entrenan extremadamente pueden desarrollar cambios leves en los volúmenes de las cámaras del corazón e incluso un pequeño escape de biomarcadores cardiacos al torrente sanguíneo, "la mayoría de esos cambios se normalizan poco después de que dejan de hacer ejercicio extremo. Los efectos negativos a largo plazo no están claros, y probablemente no anulen los beneficios a largo plazo bien conocidos".

Su consejo es "ser constante y evitar los extremos si hace ejercicio exclusivamente para la salud". En otras palabras "no sea un guerrero de fin de semana".

Eichelberger se mostró inseguro al sugerir directrices de distancia semanales. "No estoy seguro de que realmente haya una distancia correcta que aplique a todo el mundo. Me siento muy escéptico ante la idea de que correr menos de 32 KM (20 millas) a la semana sea bueno, y correr más de 32 KM sea malo. Es probable que en realidad varíe dependiendo de muchos factores distintos, como la edad del paciente, si está en buena forma o no, y otras comorbilidades, entre otros factores", planteó.

También anotó que el corazón no es la única parte del cuerpo que se ve afectada por el entrenamiento extremo en resistencia, ya que también representa una carga para el sistema musculoesquelético.

Lavie, uno de los autores del segundo estudio además del primero, dijo que el estudio sobre atletas de resistencia muestra que el ejercicio intenso prolongado conlleva riesgos.

"Sabemos que la gente desea correr maratones y triatlones, y hacerlo ocasionalmente probablemente no sea malo", dijo Lavie. "Pero desde el punto de vista de la salud, sería mejor no hacer ejercicio de resistencia durante mucho tiempo con mucha frecuencia".

"Varíelo. Haga algo de yoga, o entrenamiento en fuerza", añadió O'Keefe.

Más información

Para más información sobre correr y la longevidad, visite la Universidad de Stanford.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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