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Páncreas artificial para atacar la diabetes

Por Serena Gordon, Reportero de Healthday -

Varios grupos refinan sistemas que monitorizarían y ajustarían los niveles de glucemia

Sigue habiendo avances en el desarrollo de un páncreas artificial, un dispositivo que aliviaría la carga de las personas que viven con la diabetes tipo 1.

Varios grupos que investigan los páncreas artificiales presentaron sus hallazgos más recientes el sábado en la reunión anual de la Sociedad Americana de la Diabetes (American Diabetes Association) en Filadelfia, y la esperanza es que los fabricantes de uno o más de los dispositivos busquen aprobación regulatoria en los próximos años.

"Siento un optimismo cauto", señaló Aaron Kowalski, vicepresidente asistente de terapias de tratamiento de la Juvenile Diabetes Research Foundation. "La FDA realmente ha cambiado y se mueve con mucha más rapidez... Mi esperanza es que en uno o dos años, veremos aprobaciones de dispositivos que puedan minimizar [los niveles de glucemia], y eso es solo la punta del iceberg".

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune en que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a células sanas. En la diabetes tipo 1, el sistema inmunológico ataca las células beta del páncreas, lo que en efecto destruya la capacidad del cuerpo para producir la hormona insulina. La insulina ayuda a metabolizar los carbohidratos de los alimentos, y provee combustible a las células del organismo.

La diabetes tipo 1 se puede gestionar mediante inyecciones de insulina o una bomba que suministra insulina mediante un minúsculo catéter insertado debajo de la piel cada unos pocos días. El problema con ambas técnicas de administración de insulina es que las personas tienen que calcular cuánta insulina necesitan según los alimentos que comen y la cantidad de actividad que realizan.

Un exceso de insulina puede resultar en niveles bajos de glucemia (hipoglucemia), lo que a su vez puede provocar que la persona se desmaye. Los niveles bajos de glucemia incluso pueden llevar a la muerte. Muy poca insulina lleva a niveles altos de glucemia (hiperglucemia), que con el tiempo pueden provocar complicaciones graves, como enfermedad cardiaca y problemas renales y oculares.

Un páncreas artificial, que a veces se conoce como un sistema de circuito cerrado porque no requiere de retroalimentación del usuario, podría potencialmente resolver esos problemas al encargarse del proceso de toma de decisiones y aplicar sofisticados algoritmos computarizados para decidir la cantidad de insulina que es necesaria en cualquier momento dado.

Pero desarrollar un dispositivo de esas características no es tan sencillo como parece.

En primer lugar, el dispositivo necesita tener la capacidad de detectar continuamente los niveles de glucemia de los pacientes, y saber si la tendencia es al alta o a la baja. El dispositivo tiene que tener una parte que contenga y administre la insulina. Y tiene que haber una forma de gestionar los niveles bajos de glucemia.

Alguien que sufre de diabetes tipo 1 por lo general consume comida o una bebida que contenga azúcar para contrarrestar los bajones de glucemia. Algunos dispositivos se apagan y suenan una alarma para alertar a la persona que debe tratar la glucemia baja.

Al menos un dispositivo en desarrollo contiene no solo insulina, sino también una hormona llamada glucagón, que puede aumentar rápidamente los niveles de glucemia.

Investigadores de la Universidad de Boston, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y del Hospital General de Massachusetts desarrollan el dispositivo. Además de reportar sobre los últimos ensayos hospitalarios de su dispositivo, presentaron un prototipo que utiliza un monitor continuo de glucosa, una bomba de insulina que también hospeda al páncreas artificial con un dispositivo de Bluetooth de bajo consumo, y una aplicación (app) diseñada para el iPhone 4S, señaló Edward Damiano, uno de los desarrolladores del aparato.

"Es un dispositivo totalmente de tamaño bolsillo", aseguró Damiano, profesor asociado de ingeniería biomédica de la Universidad de Boston. Damiano, que usará la versión de páncreas artificial de su equipo para la presentación, dijo que su dispositivo es el único que realmente es de circuito cerrado, dado que incluye tanto glucagón como insulina, permitiéndole responder tanto a niveles bajos como altos de glucemia sin retroalimentación del usuario.

Damiano dijo que pronto realizarán el papeleo para iniciar ensayos hospitalarios de cinco días de su sistema. También planifican dos estudios transicionales para el verano de 2013 que incluirán a campistas en un campamento de diabetes y a personal de hospital con diabetes tipo 1. Si todo sale bien, esperan poder realizar un ensayo a gran escala con pacientes ambulatorios en 2015, apuntó Damiano.

Otro grupo de investigación, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, recluta a personas para ensayos con pacientes ambulatorios de un páncreas artificial parecido al del equipo de Damiano. Pero aunque ese dispositivo también usa un teléfono inteligente para mostrar la información del dispositivo, solo contiene insulina, no glucagón.

Otro dispositivo, llamado Minimizador de hipoglucemia e hiperglucemia, que fue desarrollado en asociación con la Juvenile Diabetes Research Foundation y Animas, un fabricante de bombas de insulina, pudo predecir automáticamente los aumentos y las reducciones en los niveles de glucemia. También pudo cambiar la administración de insulina en base a esto, en un estudio que incluyó a trece personas ente los 24 y los 57 años de edad que sufrían de diabetes tipo 1.

"La terminación exitosa de este estudio usando el sistema [del Minimizador de hipoglucemia e hiperglucemia] en un ensayo clínico humano es un significativo paso hacia adelante en el desarrollo de un páncreas artificial avanzado de primera generación", aseguró en una declaración el Dr. Henry Anhalt, director médico de Animas.

Kowalski se siente optimista sobre el desarrollo futuro de un páncreas artificial.

"Esto me da muchas esperanzas de que realmente comenzamos a avanzar a lo que podría ser un desarrollo de un producto completo", planteó.

Kowalski dijo que cree que el páncreas artificial probablemente se apruebe en etapas. "No creo que será un producto, sino una evolución", comentó.

Dijo que primero será un dispositivo diseñado para minimizar el impacto de la hipoglucemia grave. Después de eso, probablemente habrá un dispositivo para prevenir que la hipoglucemia ocurra en primer lugar.

"Cada uno de esos pasos será significativo, hará que la vida sea más fácil y mejorará el control de la glucosa en las personas con diabetes tipo 1", aseguró Kowalski.

Más información

Para más información sobre el páncreas artificial, visite la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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