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Hambre infantil se vincula con riesgo cardiaco en la adultez

Hambre infantil se vincula con riesgo cardiaco en la adultez

Los adultos que experimentaron hambrunas en la adolescencia son los más susceptibles, halla un estudio

VIERNES, 26 de agosto (HealthDay News) -- Las personas que experimentan inanición en su juventud están en mayor riesgo de enfermedad cardiaca más adelante en la vida, encontró un estudio reciente.

Investigadores de los Países Bajos que analizaron a mujeres que sobrevivieron a la hambruna holandesa de 1944 y 1945 hallaron que la relación es particularmente firme entre las que estaban desnutridas en la adolescencia.

Los autores del estudio afirman que sus hallazgos, que aparecen en la edición en línea del 25 de agosto de la revista European Heart Journal, proveen la primera evidencia directa sobre los efectos adversos de salud asociados con la hambruna, un problema que sigue siendo crítico por todo el mundo.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores holandeses examinaron a 7,845 mujeres que tenían menos de 21 años de edad y vivían en los Países Bajos al final de la segunda guerra mundial, una época en que una escases grave de alimentos limitó a la mayoría de adultos a no más de 800 calorías al día.

Las mujeres, a las que se estudió a mediados de los 90, fueron divididas en tres grupos: las que nunca pasaron hambre; las que se vieron gravemente afectadas por la hambruna; y las que se vieron moderadamente afectadas por la escases de alimentos.

Los investigadores hallaron que el riesgo de enfermedad cardiaca era ligeramente superior en general para las mujeres que habían sido moderadamente expuestas a la hambruna que en aquellas que no se habían visto expuestas. Sin embargo, las mujeres que resultaron gravemente afectadas por la hambruna en su juventud tenían un riesgo significativamente elevado de enfermedad cardiaca.

Las que tenían el mayor riesgo eran las mujeres que tenían entre 10 y 17 años cuando ocurrió la hambruna y que fueron gravemente afectadas por ésta. En la adultez, esas mujeres tenían un riesgo 38 por ciento más elevado de enfermedad cardiaca. Al tomar otros factores de riesgo en consideración, como el tabaquismo y la educación, los investigadores señalaron que las mujeres seguían presentando un aumento de 27 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiaca. Las que habían sido moderadamente expuestas al hambre no tuvieron un aumento en el riesgo.

Sin embargo, el estudio señaló que las mujeres expuestas a la hambruna, sobre todo las que tenían de 18 a 21 años de edad en esa época, presentaban un riesgo más bajo de accidente cerebrovascular que las que no habían resultado afectadas por la escases de alimentos.

Los autores de un editorial que acompaña al informe anotaron que los hallazgos tienen una relevancia actual dado que la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas reporta que 925 millones de personas están desnutridas en todo el mundo.

"Dado que la incidencia de ECV [enfermedad cardiovascular] es la principal causa de muerte mundialmente, y aumenta en muchos lugares del planeta, esto amerita más investigación sobre el impacto de la desnutrición en periodos sensibles del crecimiento y la maduración", escribieron la primera autora del estudio Annet van Abeelen, estudiante de doctorado en epidemiología del Centro Médico de la Universidad de Utrecht, y colegas.

Aunque los investigadores citaron estilos de vida malsanos, cambios en el metabolismo o estrés traumático como explicaciones posibles del aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca de los adultos que experimentaron hambruna en su juventud, sugirieron que se necesita más investigación sobre esta relación.

"Un mayor conocimiento en este campo podría llevar a oportunidades únicas de prevención en un futuro", explicó en un comunicado de prensa de la revista van Abeelen, quien es también estudiante doctoral en epidemiología del departamento de epidemiología clínica, bioestadística y bioinformática del Centro Médico Académico de la Universidad de Ámsterdam.

"Nuestro estudio indica que el crecimiento que se ha visto impedido por la desnutrición en la niñez tardía, seguido por una recuperación posterior, podría tener consecuencias metabólicas que contribuyen a un mayor riesgo de enfermedades más adelante en la adultez", concluyó van Abeelen.

Más información

La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. tiene más información sobre la nutrición infantil.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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