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Dietas ricas en sal a largo plazo causan hipertensión

Por Barbara Bronson Gray, Reportero de Healthday -
Dietas ricas en sal a largo plazo causan hipertensión

Pero comer alimentos ricos en sodio no tiene el mismo efecto a corto plazo, sugiere un estudio

Comerse unas papitas o un puñado de frutos secos de vez en cuando probablemente no haga daño a corto plazo, pero hartarse de comida salada regularmente durante varios años podría dañar los vasos sanguíneos y llevar a la hipertensión, halla un estudio reciente.

En un informe que aparece en la edición en línea del 18 de junio de la revista Circulation, los investigadores señalaron que consumir un exceso de sal con el tiempo podría afectar el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo que aumenta las probabilidades de desarrollar hipertensión.

"Este estudio refuerza las directrices respaldadas por la American Heart Association y otras organizaciones profesionales que recomiendan reducir el consumo de sal para aminorar el riesgo de desarrollar hipertensión", aseguró el Dr. John Forman, autor líder del estudio y profesor asistente de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.

La presión arterial alta o hipertensión puede llevar a la insuficiencia cardiaca, al accidente cerebrovascular y a la insuficiencia renal.

Los investigadores rastrearon la ingesta de sal de 5,556 mujeres y hombres blancos de los Países Bajos durante unos seis años. Al inicio del estudio, ninguno de los participantes tenía hipertensión.

Al analizar muestras de orina de 24 horas recolectadas periódicamente durante varios años, los investigadores notaron la cantidad de ácido úrico y albúmina en la orina, marcadores de daño de los vasos sanguíneos. También rastrearon la cantidad de sal, o sodio, que los participantes ingerían al medir cuánto sodio acababa en su orina.

Los investigadores hallaron que, con el tiempo, las personas que consumían más sodio tenían más ácido úrico y albúmina en la orina.

Mientras mayores son los niveles de ácido úrico y albúmina, más probable era que las personas desarrollaran hipertensión si seguían en dietas ricas en sodio, hallaron los investigadores. Durante el periodo del estudio de aproximadamente seis años, se descubrieron 878 nuevos casos de hipertensión.

En comparación con los participantes que comían la menor cantidad de sodio (unos 2,200 miligramos al día), los que más comían (6,200 mg al día) tenían 21 por ciento más probabilidades de desarrollar presión arterial alta. Los que tenían los niveles más altos de ácido úrico y albúmina y comían la mayor cantidad de salud tenían 86 por ciento más probabilidades de desarrollar hipertensión.

¿Cuánta sal hay en 2,200 miligramos? Alrededor de una cucharadita.

Gran parte del sodio consumido por el estadounidense promedio proviene de alimentos procesados. Forman advierte que las personas que no usan saleros en la mesa no deben dar por sentado que no consumen demasiado sodio. Una taza de sopa o una cena congelada de una sola porción pueden contener mil miligramos de sodio.

El estudio mostró una asociación entre los marcadores de daño en los vasos sanguíneos y la hipertensión, pero no una relación causal.

El Dr. Gregg Fonarow, profesor de medicina cardiovascular de la Universidad de California, en Los Ángeles, señaló que "la investigación muestra que en algunos individuos hay una asociación entre esos marcadores (el ácido úrico y la albúmina) y un diagnóstico subsiguiente de hipertensión".

No se comprende del todo por qué la sal provoca daños en los vasos sanguíneos (llamado "disfunción endotelial"), comentó Fonarow. "La exposición al sodio podría llevar a cambios progresivos en el revestimiento de los vasos sanguíneos, que eventualmente se hacen irreversibles", planteó.

"Y una vez se ha desarrollado hipertensión, reducir la ingesta de sal probablemente no sea suficiente para normalizar la presión arterial", advirtió.

El estudio también sugiere que los que tienen marcadores de daño de los vasos sanguíneos podrían ser afectados más negativamente por una dieta rica en sal que otros.

Algunos expertos consideran que la idea de que la sal influye sobre el desarrollo de la hipertensión es controversial. Un estudio publicado el año pasado en la revista Journal of the American Medical Association sugirió que unas cantidades más bajas de sodio en la orina se asociaban con más muertes por enfermedad cardiovascular.

Para relacionar una ingesta alta de sal más estrechamente con el daño de los vasos sanguíneos y la hipertensión subsiguiente, Forman apuntó que sería necesario seguir a muchas personas durante unos veinte años, idealmente usando ultrasonido para evaluar directamente la salud de los vasos sanguíneos.

Fonarow apuntó que la clave para la prevención de la hipertensión es la moderación y la vigilancia de otros riesgos cardiovasculares. "Evite una dieta rica en sal, no fume, vigile el peso, mantenga el colesterol bajo y gestione su presión arterial", aconsejó. "Es probable que esos factores sean incluso más importantes".

Los expertos cardiacos aconsejan limitar la ingesta de sodio a menos de 2,300 mg al día, o a 1,500 mg si se es negro, se tiene más de 50 años o se sufre de ciertas enfermedades crónicas. Se puede limitar la ingesta de sodio al leer con cuidado las etiquetas de datos nutricionales.

Más información

La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. tiene más información sobre la hipertensión.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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