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Patrones de parpadeo, una ventana a la mente autista

Por Jenifer Goodwin, Reportero de Healthday -
Patrones de parpadeo, una ventana a la mente autista

Al ver un video, los niños pequeños autistas reaccionaban a la acción, no al contenido emocional

LUNES, 12 de diciembre (HealthDay News) -- Los niños pequeños con autismo muestran patrones de parpadeo distintos que los de otros niños, un hallazgo que, según los investigadores, puede proveer una pista sobre la forma en que las personas con autismo procesan lo que ven.

El parpadeo es un proceso mayormente involuntario que ayuda a mantener a los ojos hidratados y protegidos. En esa fracción de segundo en que los ojos están cerrados, uno es momentáneamente ciego. En un día típico, los adultos pasan unos 44 minutos con los ojos cerrados.

El estudio actual se inició cuando Sarah Shultz, estudiante de postgrado del Centro Yale de Estudios Infantiles, notó que los niños parpadean con menos frecuencia mientras ven un video. Shultz y colegas se preguntaron si los niños con autismo, que presentan impedimentos en las comunicaciones sociales (que incluyen leer las expresiones faciales e interactuar con los demás) mostrarían el mismo ritmo de parpadeo.

En el estudio, los investigadores hicieron que 93 niños con un desarrollo normal o con un trastorno del espectro autista, todos de dos años de edad, vieran videos cortos de dos niños en un vagón que discuten si la puerta del vehículo debe estar abierta o cerrada. Mediante el uso de tecnología de rastreo ocular, los investigadores determinaron cuándo y con qué frecuencia parpadeaban los niños.

Los investigadores hallaron que tanto los niños autistas como los que se desarrollaban con normalidad parpadeaban menos durante el video.

Sin embargo, los niños típicos parpadeaban menos durante los intercambios emocionales entre los niños, mientras que los autistas parpadeaban menos cuando había partes con movimiento, como cuando la puerta del vagón se cerraba con violencia.

"Tenemos una nueva forma de comprender no solo lo que la gente ve, sino qué tan involucrados están con lo que ven", señaló el autor principal del estudio Warren Jones, director de investigación del Centro de Autismo Marcus y profesor asistente del departamento de pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Emory, en Atlanta.

"Mientras más involucrado se esté, menos probable es que se parpadee", señaló Jones. "Eso es lo que vimos con esos niños de dos años. Nos sorprendió que los niños de dos años que se desarrollaban con normalidad no parpadearan cuando sucedía algo emocionalmente excitante o con carga emocional en la película. Vimos que los niños autistas de dos años eran más propensos a no parpadear mientras veían objetos físicos en movimiento".

Cuando uno parpadea, "pierde" un poco de información, añadió Jones. Por tanto, no parpadear es señal de que los niños hallan que esa información es la más importante, atractiva o relevante.

El estudio aparece en la edición en línea de esta semana de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Investigaciones anteriores han hallado que los niños autistas prestan menos atención a las pistas e información sociales, apuntó Jones. "Lo que estos nuevos hallazgos y nueva medida nos dan realmente es una oportunidad de observar en mayor detalle cómo los niños autistas participan en lo que ven", comentó.

Rebecca Landa, directora del Centro de Autismo y Trastornos Relacionados del Instituto Kennedy Krieger en Baltimore, dijo que el estudio usa una técnica "novedosa" para examinar cómo los niños autistas procesan la información y responden a lo que ven.

"Mientras más evidencia tengamos sobre la naturaleza de la información que los niños autistas tienen retrasos en descifrar (en este caso, a través de las vías visuales) o por la que tienen cierta preferencia o sesgo, más informados podremos estar en el desarrollo de intervenciones", afirmó Landa. "Por eso es importante. Intentamos tomar medidas cada vez más precisas para entender lo que los niños autistas comprenden y cómo extraen información del mundo que les rodea".

El estudio también halló que los niños que se desarrollaban normalmente "inhiben" su parpadeo antes que los niños autistas, lo que sugiere que pueden anticipar mejor lo que podría suceder entre los dos niños en la pantalla.

"Hay un creciente cuerpo de información de que los niños pequeños con autismo no prestan atención ni extraen información de las secuencias sociales de la misma forma que los niños normales", apuntó Landa. Anotó que los tratamientos que dividen esa información en trozos más pequeños, además de asegurarse de que los niños autistas sean expuestos repetidamente a esas situaciones, podrían ayudarles a comenzar a comprender los aspectos emocionales de las interacciones sociales.

Geraldine Dawson, directora de Autism Speaks, dijo que está bien establecido que a diferencia de los niños normales, los niños pequeños con autismo prestan más atención a los objetos que a las personas. "Sin embargo, este es el primer estudio hasta donde sepa que ha utilizado el parpadeo para evaluar qué tan involucrado está un niño con lo que ve", señaló Dawson.

Los resultados sugieren que el parpadeo podría usarse como forma de medir si las terapias diseñadas para ayudar a los niños autistas a aumentar su involucramiento emocional funcionan, aseguró.

"Si un niño no está visualmente involucrado con el mundo social, esto puede afectar el desarrollo de los sistemas neurales que subyacen a la conducta social, que dependen de la estimulación social para desarrollarse", añadió. "La esperanza es que, como resultado de la terapia, el niño pequeño con autismo mostrará mayores niveles de atención y participación con el mundo social, y que esto abrirá oportunidades de aprendizaje".

Más información

El Instituto Nacional de Salud Mental de EE. UU. ofrece más información sobre el autismo.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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