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Asma aumenta el riesgo de diabetes y enfermedad cardiaca

Por Ellin Holohan, Reportero de Healthday -
Asma aumenta el riesgo de diabetes y enfermedad cardiaca

A los expertos les sorprendieron los hallazgos y abogan porque se realicen más investigaciones

DOMINGO, 20 de marzo (HealthDay News/HolaDoctor) -- Es probable que las personas asmáticas estén en mayor riesgo de desarrollar diabetes y enfermedades cardiacas, de acuerdo con un nuevo estudio que analizó la relación entre el asma y otras cuatro afecciones inflamatorias.

El estudio, que analizó los expedientes médicos desde finales de la década de los sesenta a principios de los ochenta, encontró tasas más altas de diabetes y enfermedades cardiacas en personas asmáticas que en otras personas.

Por otro lado, los investigadores dirigidos por el Dr. Young J. Juhn, del departamento de pediatría y medicina adolescente de la Clínica Mayo en Minnesota, encontraron que los asmáticos no estaban en mayor riesgo de desarrollar enfermedad intestinal inflamatoria ni artritis reumatoide.

Un experto apuntó que los resultados fueron inesperados, pues los asmáticos tienen un perfil de sistema inmunitario diferente al de los pacientes cardiacos y de diabetes.

"Fue sorprendente porque observamos dos grandes categorías (de perfiles inmunitarios) ", explicó la Dra. Jennifer Appleyard, jefa de alergias e inmunología del Hospital St. John y el Centro Médico de Detroit.

Un tipo de perfil es más común en personas asmáticas, y el otro en personas con enfermedades inflamatorias como la artritis y la enfermedad cardiaca coronaria, señaló. Appleyard apuntó que, en teoría, una persona que es propensa al asma no debería ser propensa a la diabetes.

Appleyard cree que los hallazgos del estudio deben ser vistos como preliminares y que se necesitan más investigaciones para entender esta relación.

"Es importante tomar en cuenta la forma en que (el asma, la diabetes o las enfermedades cardiacas) interactúan o se afectan entre sí, para buscar causas comunes y factores de riesgo, y luego diseñar un tratamiento específico para tratar esa parte del sistema inmunitario", explicó Appleyard.

En los materiales de respaldo del estudio, el autor principal Juhn señaló que aunque las personas asmáticas tienen un perfil inmune más propenso a las alergias, éste se equilibra por una contrarregulación conocida como perfil inmune Th1, que subyace en afecciones proinflamatorias como la enfermedad de la arteria coronaria y la diabetes. Appleyard especuló con que quizá "hay una relación inversa" entre el asma y esos tipos de afecciones proinflamatorias.

Se tenía previsto presentar los hallazgos el domingo en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología en San Francisco. Los expertos señalan que las investigaciones presentadas en reuniones no están sometidas al mismo tipo de escrutinio riguroso que las investigaciones que se publican en revistas médicas revisadas por pares.

El asma, una enfermedad pulmonar crónica que puede variar entre leve y grave, afecta a cerca de 25 millones de estadounidenses desde recién nacidos hasta adultos mayores, según el estudio. Entre los síntomas se encuentran dificultad para respirar, opresión en el pecho, tos y respiración sibilante. Se desconoce la causa subyacente, pero la enfermedad puede desencadenarse por alergias, ejercicio o contaminantes ambientales como vapores químicos o polvo. Cerca del 70 por ciento de los asmáticos tienen alergias.

El nuevo estudio analizó los expedientes médicos de casi 2,400 sujetos que tenían asma y un grupo de control de 4,784 personas sin asma entre 1967 y 1983. Tanto los asmáticos como los que no tenían asma coincidían en cuanto a la edad y al sexo.

La media de edad a la que aparecía esta afección era a los 15 años. La gran mayoría eran blancos y el 57 por ciento hombres.

El estudio encontró que entre los asmáticos, cerca de 138 personas por cada 100,000 tenían diabetes, en comparación con 104 para personas sin asma, la tasa de enfermedad coronaria fue de casi 189 por 100,000, frente a 134 entre los no asmáticos.

Pero un especialista en asma apuntó que era "importante tomar en cuenta" la naturaleza retrospectiva del estudio, pues analizar registros antiguos no es la forma más eficaz de obtener datos.

"Se necesitaría un estudio prospectivo para identificar ahora a pacientes asmáticos y luego darles seguimiento para ver qué pasa", señaló la Dra. Linda Dahl, otorrinolaringóloga y cirujana del Hospital Lenox Hill. "Sería importante evaluar tanto la enfermedad como el tratamiento, y cómo esto afecta la forma en que se desarrollan otras enfermedades":

El estudio también analizó los pacientes de 1960 a 1980 que no tuvieron acceso a muchos medicamentos disponibles actualmente, apuntó. El tratamiento hace 40 años era "alto en esteroides", lo que pudo haber contribuido al aumento de peso, un factor de riesgo conocido para la diabetes y las enfermedades cardiacas, señaló Dahl.

"Algunas veces el tratamiento puede ser parte del problema", destacó.

Hoy en día, medicamentos como los agonistas beta de acción prolongada (ABAP) y los corticosteroides puede prevenir las exacerbaciones del asma. Medicamentos como el albuterol y los corticosteroides orales e intravenosos se toman para los ataques repentinos. Los medicamentos antialérgicos también se utilizan para prevenir los episodios de la enfermedad en el tiempo.

Sin embargo, Dahl también señaló que había observado que muchos de sus pacientes asmáticos y alérgicos tenían otras enfermedades inflamatorias como artritis y síndrome del intestino irritable. Sin embargo, "es difícil saber si uno es la causa del otro, o si su ocurrencia simultánea" es una coincidencia, apuntó.

Desde luego, el asma puede ser mortal en sí mismo. Según la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología, ocurrieron cerca de 3,400 muertes por asma desde 2005.

"Es un comodín", señaló Appleyard, al apuntar que las muertes relacionadas con el asma también se producen entre aquellos que tienen casos leves, moderados o graves.

Más información

Más información sobre el asma en el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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