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Prohibir refrescos en escuelas no baja el consumo

Por Amanda Gardner, Reportero de Healthday -
Prohibir refrescos en escuelas no baja el consumo

Los niños simplemente optan por bebidas deportivas y de frutas, halla un estudio

LUNES, 7 de noviembre (HealthDay News) -- Las leyes que prohíben específicamente los refrescos llenos de azúcar en las escuelas, pero no otras bebidas ricas en calorías, no reducen el consumo de esas bebidas que provocan obesidad, muestra un estudio reciente.

Probablemente, esto se deba a que cuando hay menos refrescos disponibles, los niños simplemente optan por bebidas azucaradas de frutas o bebidas deportivas, hallaron los autores de un estudio.

Sin embargo, las políticas estatales que prohíben los refrescos y otras bebidas azucaradas en las escuelas sí resultan en menos compras de bebidas calóricas en las escuelas.

Desafortunadamente, esas políticas más abarcadoras no se traducen en menos ventas fuera de las instituciones educativas, según el informe que aparece en la edición en línea del 7 de noviembre de la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

"Las leyes fueron eficaces para mejorar el ambiente alimentario general, pero quizás se necesiten más leyes para reducir el consumo total", apuntó el autor líder del estudio Daniel Taber, asociado postdoctoral de investigación del Instituto de Investigación y Políticas de Salud de la Universidad de Illinois, en Chicago.

Los niños y adolescentes de EE. UU. beben una cantidad exorbitante de refrescos azucarados, cuyas calorías excesivas pueden llevar a la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico, un factor de riesgo de la enfermedad cardiaca más adelante en la vida.

Según la información de respaldo del estudio, los refrescos contribuyeron más calorías que ningún otro alimento o bebida a los adolescentes de 14 a 18 años en 2005-2006.

Varias organizaciones distintas han favorecido las regulaciones para ayudar a las escuelas a incluir alimentos saludables y eliminar paulatinamente los malsanos, y en 2007 el Instituto de Medicina recomendó específicamente que las escuelas se deshicieran de todas las bebidas azucaradas.

Aunque muchas escuelas las han prohibido, con frecuencia lo hacen solo con los refrescos, pero no con las bebidas de frutas y energéticas, que también contribuyen azúcar y calorías.

"El jugo de frutas es igual de malo en términos de las calorías", apuntó la Dra. Rae-Ellen Kavey, profesora de pediatría del Centro Médico de la Universidad de Rochester, en Rochester, Nueva York.

En ese estudio, el primero en observar el efecto de las políticas estatales sobre el consumo de refrescos y otras bebidas azucaradas, los autores encuestaron a casi 7,000 estudiantes de 40 estados cuando estaban en quinto curso, y luego en octavo curso, sobre su consumo de bebidas.

Alrededor de dos tercios de los estudiantes de octavo reportaron comprar bebidas azucaradas (como jugo de frutas), independientemente de que el estado tuviera leyes que prohibieran los refrescos o no.

E independientemente de si el estado tenía leyes contra los refrescos, el 85 por ciento de los estudiantes dijeron que habían consumido una bebida azucarada al menos una vez en la semana anterior. Un tercio afirmaba que disfrutaban de esas bebidas a diario.

"Las leyes que solo se enfocan en los refrescos no son mejores que permitir todas las bebidas endulzadas. No redujeron gran cosa", lamentó Taber. "Las leyes escolares pueden ayudar, pero no pueden hacerlo solas. Podrían haber leyes útiles en otros sectores".

"No resulta sorprendente, dado que realmente no se comprende bien que el gusto por lo dulce es algo con lo que nacemos. A las personas les gustan las cosas dulces, así que simplemente hacer que no estén disponibles en una fuente probablemente no resuelva algo que realmente nos gusta y que está disponible en muchos otros lugares", apuntó Kavey, quien no participó en el estudio.

Kavey cree que combinar las leyes con campañas educativas "para que los niños sepan por qué ya no hay [bebidas]" podría hacer que la causa avance.

Otras medidas que se han considerado para reducir el consumo de bebidas azucaradas incluyen impuestos sobre estos artículos o restricciones en el mercadeo directo para los niños.

Susan K. Neely, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación Estadounidense de Bebidas (American Beverage Association) respondió a los resultados del estudio en una declaración.

"Al observar datos de 2004 a 2007, este estudio ignora los cambios dramáticos en el ámbito de las bebidas escolares que nuestro sector ha logrado en los últimos cinco años, haciendo que sea en realidad inútil", aseguró Neely.

"De hecho, al solo ofrecer jugo, leche baja en grasa y agua en las escuelas primarias e intermedias, con la adición de bebidas con menos calorías y con la porción controlada en las secundarias, las compañías signatarias fomentaron una reducción de 88 por ciento en las calorías enviadas a escuelas desde 2004. El presidente Clinton aseguró que esto era un 'avance increíble' y felicitó al sector por su 'buena fe y agresividad' en la implementación de las directrices", añadió Neely.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre la obesidad infantil.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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