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Bebidas azucaradas siguen siendo las estrellas

Por Steven Reinberg, Reportero de Healthday -
Bebidas azucaradas siguen siendo las estrellas

Un informe muestra que los jóvenes y las minorías son los que consumen más bebidas endulzadas

MIÉRCOLES, 31 de agosto (HealthDay News) -- Casi la mitad de los estadounidenses reciben una cantidad sustancial de sus calorías a través de bebidas endulzadas, indica un informe reciente.

Las directrices dietéticas recientes han llamado a reducir la cantidad de azúcar de la dieta, y para muchos, las bebidas endulzadas con azúcar son una importante fuente de la dulce sustancia. El azúcar excesivo se ha vinculado con la obesidad y enfermedades relacionadas, como la diabetes, señalan los expertos.

"Los mayores consumidores de estas bebidas son adolescentes y adultos jóvenes", comentó la autora del informe Cynthia L. Ogden, epidemióloga del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

"Alrededor de la mitad de la población consume bebidas endulzadas con azúcar en cualquier día dado", lamentó. Ogden anotó que eso no significa que otros no beban estas bebidas, solo que no las beben a diario.

Además, los hombres beben más bebidas endulzadas con azúcar que las mujeres, encontró.

El informe, publicado el miércoles, detalla quién bebe la mayor cantidad de bebidas endulzadas con azúcar, y quién no.

Según los hallazgos, la cantidad de consumo de bebidas azucaradas varía mucho, ya que 25 por ciento de los que consumen estos productos endulzados obtienen menos de 200 calorías al día de las bebidas, y alrededor del cinco por ciento consumen más de 567 calorías al día en forma de bebidas endulzadas, dijo Ogden.

"Eso es más de cuatro latas de doce onzas de cola", explicó.

La American Heart Association recomienda no obtener más de 450 calorías de bebidas endulzadas con azúcar por semana, señaló Ogden.

Además, hubo diferencias raciales y étnicas en quién consumía más de estas bebidas, anotó Ogden. Los negros consumían más bebidas endulzadas con azúcar que los estadounidenses de origen mexicano, y ambos grupos consumían más que los blancos, comentó.

Los ingresos también tenían que ver con quién bebía más bebidas endulzadas con azúcar. En general, las personas pobres bebían más de estas bebidas que las más ricas, según el informe.

"Es importante que las personas noten las calorías que comen", aconsejó Ogden.

En respuesta, la Asociación Estadounidense de Bebidas (American Beverage Association), aseguró en una declaración que "al contrario de lo que podría ser implicado por la declaración introductoria de este resumen de datos que abarca treinta años, las bebidas endulzadas con azúcar no fomentan problemas de salud como la obesidad y la diabetes. De hecho, datos recién publicados por investigadores de los CDC muestran que las bebidas endulzadas con azúcar desempeñan un papel decreciente en la dieta estadounidense, mientras que la obesidad aumenta".

"Según un análisis de datos del gobierno federal presentado ante el Comité de Directrices Dietéticas de 2010, todas las bebidas endulzadas con azúcar (refrescos, jugos, bebidas deportivas, aguas con sabor, etc.), en realidad dan cuenta de apenas el siete por ciento de las calorías en la dieta estadounidense promedio. Eso significa que los estadounidenses obtienen el 93 por ciento de sus calorías de otros alimentos y bebidas".

La declaración añadió que "además, el número total de las calorías de las bebidas que nuestras compañías asociadas han llevado al mercado se redujo en 21 por ciento de 1998 a 2008, según datos de la Beverage Marketing Corporation. En parte, eso se debe a la innovación del sector al brindar más opciones de bebidas sin o bajas en calorías al mercado. Y según Beverage Digest, las ventas de los refrescos calóricos declinaron en 12.5 por ciento de 1999 a 2010".

El Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale, comentó que "el sector de las bebidas hace mucho contradice las sugerencias de que los refrescos, o de forma más general las bebidas endulzadas con azúcar, sean un factor importante en la crisis de obesidad y diabetes del país. Pero el hecho incontestable es que la epidemia de obesidad significa un desequilibrio energético epidémico, alguna combinación de ingerir demasiadas calorías y gastar muy pocas".

Las bebidas endulzadas con azúcar contribuyen a ese exceso en la ingesta calórica, sin ofrecer ningún beneficio nutricional que lo compense, lamentó Katz. "Los refrescos añaden directamente calorías que no necesitamos, o si creamos espacio para esas calorías, desplazan calorías de otras fuentes, de las cuales casi cualquiera sería nutricionalmente preferible", añadió.

Katz enfatizó que la ingesta de refrescos no debe formar una parte importante de la dieta. "Pero este informe indica que lo es. Y los detalles que aparecen aquí agravan la acusación, al indicar que el consumo de refrescos es mayor donde menos puede tolerarse, entre las minorías étnicas que ya son especialmente vulnerables a la obesidad y la diabetes, y entre los jóvenes", apuntó.

Otra experta, Samantha Heller, coordinadora de nutrición clínica del Centro de Atención del Cáncer del Hospital Griffin en Derby, Connecticut, dijo que "la verdadera pregunta es por qué la gente lleva a casa cajas de esas bebidas que no tienen absolutamente ningún valor nutricional".

La investigación sugiere que incluso un consumo de bajo a moderado de bebidas endulzadas con azúcar llevan a un mayor nivel de inflamación interna, enfermedad cardiovascular, obesidad, diabetes y más, advirtió.

"No hay ningún motivo para dar a un niño un refresco o una bebida endulzada con azúcar. Los adolescentes consumen estas bebidas porque tienen buen sabor, dan energía y se sienten bien al tomarlas. No se puede ignorar la potente influencia del mercadeo dirigido a los jóvenes", dijo Heller.

"Si bien somos responsables de lo que llevamos a nuestras cocinas, las compañías de comida deben cumplir con su deber y detener el mercadeo intenso de alimentos malsanos como los refrescos para los niños", añadió.

"Por nuestra parte, dar a los niños agua, leche baja en grasa y jugo 100 por ciento en cantidades limitadas es un buen punto de inicio", aseguró. "Si a su familia le encantan las bebidas endulzadas con azúcar, comience un cambio lento a agua con gas, agua con gas de sabores y tés no endulzados. Coloque jarras de agua en la nevera con trozos de naranja, jengibre o pepinos para añadirle sabor", aconsejó Heller.

Más información

El Departamento de Agricultura de EE. UU. tiene más información sobre una dieta sana.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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