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Al filo de la muerte por tomar whiskey

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Al filo de la muerte por tomar whiskey

Un joven de Inglaterra se propuso terminarse una botella de whisky en menos de 15 segundos. Tras subir el video a YouTube, reconoce que puso en riesgo su vida y espera que no lo imiten… pero no se arrepiente de lo que hizo.

Will Williams, un joven de 27 años del norte de Gales, en Inglaterra, quiso demostrar a sus amigos que no le tenía temor al alcohol. Por eso decidió tomar una botella entera de whisky Jack Daniel’s de 23 oz (70 cl) , cuya graduación alcohólica es del 40%. Para ello se valió de un sorbete para lograr que el líquido fluyera más rápido hacia su garganta.

La “proeza” tuvo lugar a las 9.30 de la mañana en una estación de servicio cerca de Chester, mientras sus amigos lo filmaban entre risotadas. Luego subieron el video a YouTube, donde fue visto por más de 400,000 personas, que se manifestaron dando tanto señales de repudio como de aprobación. 

Pasado el momento y ante la repercusión del hecho, Williams reconoce que podría haberse muerto, pero no se arrepiente de sus actos. Sin embargo, espera que no lo imiten y asegura que no lo volvería a hacer. “En ese momento sientes como si te hubieran pegado un martillazo, y aunque lo hice a las 9.30 de la mañana, el efecto me duró hasta las 3 am del día siguiente”, relata. 

¿Qué podría haberlo lelvado a cometer semejante imprudencia? “A veces las cosas se van de las manos”, se justificó Williams ante MailOnline. Pero reitera que no quiere que lo imiten y confiesa: “ creo que fui afortunado”. Ante los comentarios de que el video era falso, porque el tapón que tienen estas botellas no dejan salir rápido el líquido, él mismo se encargó se ratificar su legitimidad. 

¿Qué significa 40% de graduación alcohólica?

Una bebida con esta graduación indica que tiene 40 gramos de alcohol etílico puro cada 100 cc de líquido. Expertos en salud aseguran que la dosis consumida por Williams en tan corto tiempo - que corresponde a 28 unidades de alcohol - podría haber puesto su vida en un serio peligro. 

El alcohol es absorbido por el cuerpo a través del estómago y el intestino delgado, pero el proceso se hace más lento en presencia de comida. Luego pasa a la corriente sanguínea y llega al corazón, el cerebro, los músculos y otros tejidos, y al principio da una sensación generalmente agradable. 

El organismo no puede almacenar el alcohol como ocurre con otros nutrientes, por eso los tiene que digerir y eliminar con ayuda del hígado. Mediante un complejo proceso metabólico, se convierte en acetato y luego en dióxido de carbono y agua para poder ser excretado. El hígado procesa entre un 90 a 95% del alcohol, y el resto se elimina a través de la orina, el aliento o la transpiración. 

La velocidad de procesamiento de una bebida alcohólica depende de la edad, el peso y el sexo de la persona. Lo más recomendable es no excederse de una medida de alcohol por hora, para que el cuerpo lo pueda procesar sin consecuencias serias. En el caso de Williams, el consumo fue de 28 medidas en 15 segundos. 

El peligro de beber muy rápido es que ingresa mucho alcohol en la corriente sanguínea, y puede llegar a interferir con los neurotransmisores que gobiernan la actividad cerebral y regulan las funciones vitales.

Muchas personas no logran detectar cuando su consumo de alcohol está fuera de control. Los Institutos Nacionales de la Salud recomiendan que los hombres sanos de hasta 65 años no beban más de 4 tragos en un día, y hasta un máximo de 14 a la semana. Las mujeres de la misma edad, hasta 3 tragos en un día, con un máximo de 7 a la semana.

Un trago se define como una lata o una botella de cerveza de 12 onzas (350 ml), una copa de vino de 5 onzas (150 ml), una mezcla de vino con refresco o un cóctel o trago de licor fuerte

 

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