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Abstinencia de la cocaína

Por A.D.A.M. -

Definición

La abstinencia de cocaína ocurre cuando alguien que ha consumido mucha cocaína reduce o abandona el uso de esta droga. Los síntomas de abstinencia pueden suceder incluso si el usuario no ha abandonado por completo la cocaína y aún tiene un poco de la droga en la sangre.

Causas

La cocaína produce una sensación de gozo extremo al hacer que el cerebro libere cantidades mayores de las normales de algunos bioquímicos. Sin embargo, los efectos de la cocaína en otras partes del cuerpo pueden ser muy graves e incluso mortales.

Cuando se suspende el consumo de la cocaína o cuando se termina su efecto, se presenta un derrumbamiento casi inmediatamente. Durante dicho derrumbamiento, el consumidor de cocaína tiene un deseo vehemente de más cocaína. Otros síntomas incluyen fatiga, ausencia de placer, ansiedad, irritabilidad, somnolencia y en ocasiones agitación, o paranoia o sospecha extrema.

La abstinencia de la cocaína a menudo no tiene síntomas físicos visibles, como los vómitos y el temblor que suelen acompañar la abstinencia de la heroína o del alcohol.

En el pasado, las personas subestimaban qué tan adictiva podía ser la cocaína. Sin embargo, esta droga es adictiva cuando la adicción se define como un deseo de más droga, a pesar de los resultados negativos.

El nivel de deseo vehemente, irritabilidad, depresión demorada y otros síntomas producidos por la abstinencia de la cocaína son tan fuertes como otros tipos de abstinencia, o incluso más.

Ver también:

Síntomas

Los síntomas primarios de la abstinencia de cocaína pueden incluir:

  • Agitación y conducta inquieta
  • Desánimo
  • Fatiga
  • Sensación de molestia general
  • Aumento del apetito
  • Sueños demasiado intensos y desagradables
  • Disminución de la actividad

El deseo vehemente y la depresión pueden permanecer por meses luego de suspender el consumo intenso (en especial un uso diario) por un período prolongado. En algunas personas, los síntomas de la abstinencia también pueden asociarse con ideas suicidas.

Durante la abstinencia, pueden presentarse deseos poderosos e intensos de consumir cocaína. Sin embargo, la sensación de bienestar asociada con el consumo continuo se torna menos y menos placentera. Puede ocasionar una experiencia de temor y paranoia más que de gozo (euforia). Aun así, los deseos pueden seguir siendo intensos.

Pruebas y exámenes

Un examen físico y antecedentes de consumo de cocaína a menudo son todo lo que se necesita para diagnosticar esta afección. Sin embargo, es probable que se realicen exámenes de rutina. Los exámenes pueden incluir:

  • Química sanguínea y pruebas de la función hepática, como el CHEM-20.  
  • Enzimas cardíacas (para buscar evidencia de daño cardíaco o ataque al corazón). 
  • CSC (hemograma completo, que mide los glóbulos rojos y blancos y las plaquetas).  
  • Radiografía de tórax.
  • ECG (electrocardiograma, para medir la actividad eléctrica en el corazón).
  • Examen toxicológico (para detectar tóxicos y drogas).
  • Análisis de orina.

Tratamiento

La abstinencia de la cocaína puede no ser tan inestable como la abstinencia del alcohol. Sin embargo, la abstinencia del consumo crónico de cualquier sustancia es muy seria. Existe el riesgo de suicidio o de sobredosis.

Los síntomas por lo regular desaparecen con el tiempo. Las personas que experimentan esta abstinencia con frecuencia consumen alcohol, sedantes, hipnóticos o medicamentos ansiolíticos para tratar sus síntomas. No se recomienda un uso prolongado de estas drogas, ya que simplemente cambia la adicción de una sustancia a otra. Sin embargo, bajo una supervisión médica adecuada, el uso a corto plazo de estas medicinas puede ser útil para la recuperación.

Al menos la mitad de las personas adictas a la cocaína tienen también un trastorno mental (particularmente depresión y trastorno por déficit de atención). Se debe sospechar de estas afecciones y tratarlas si están presentes. Cuando se hace un diagnóstico y se da tratamiento, las tasas de recaída se reducen notoriamente. Todos los medicamentos recetados se deben vigilar cuidadosamente en pacientes drogadictos.

Grupos de apoyo

Los grupos de apoyo basados en programas de 12 pasos, como Cocaine Anonymous o Narcóticos Anónimos (Narcotics Anonymous) han ayudado a muchas personas adictas a la cocaína. Otros grupos, como SMART Recovery, pueden interesar a las personas a las que no les gusta el programa de 12 pasos.

Expectativas (pronóstico)

Tratar la adicción a la cocaína es difícil y se puede presentar reincidencia. Sin embargo, las probabilidades de volverse estable son tan buenas como las de otras enfermedades crónicas como la diabetes y el asma.

El tratamiento debe iniciarse con la opción menos restrictiva y progresar si es necesario. Según estudios, la atención ambulatoria es tan efectiva como la atención a pacientes internos adictos a la cocaína en la mayoría de los casos.

En la actualidad, no existen medicinas para reducir el deseo, pero se están llevando a cabo pruebas. Algunos estudios han mostrado que los medicamentos amantadina y la bromocriptina, pueden ayudarle a reducir el deseo vehemente por la droga, aumentar la energía y a normalizar el sueño, en especial entre aquellos que presentan la adicción más seria.

Posibles complicaciones

  • Depresión
  • Deseo vehemente y sobredosis
  • Suicidio

Debido a que muchos consumidores abusarán de más de 1 droga, es necesario descartar otros síndromes de abstinencia, como el del alcohol.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si consume cocaína y necesita ayuda para dejarla.

Prevención

Evite el consumo de cocaína. Si usted ya ha consumido cocaína y desea dejarla, trate de evitar a las personas, los lugares y las cosas que asocie con la droga. Si está pensando en la euforia ocasionada por la cocaína, haga un esfuerzo para pensar en los resultados negativos que vienen después de su consumo. La participación en grupos es útil para muchas personas.

Referencias

Doyon S. Opiods. In: Tintinalli JE, Kelen GD, Stapczynski JS, Ma OJ, Cline DM, eds. Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide. 6th ed. New York, NY: McGraw-Hill; 2004:chap 167.

Rao RB, Hoffman RS. Cocaine and other sympathomimetics. In: Marx JA, Hockberger RS, Walls RM, et al., eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2014:chap 154.

Wax PM, Barrera, R. Drug withdrawal. In: Wolfson AB, Hendey GW, Ling LJ, et al, eds. Harwood-Nuss' Clinical Practice of Emergency Medicine. 5th ed. Philadelphia, PA: Lippincott Williams & Wilkins; 2009:chap 337.